sábado, 1 de diciembre de 2012

Dos dianas con un único proyectil

W/C/017

     El pasado 22 de septiembre de 2010 dio comienzo una de las pruebas más duras que he tenido que afrontar como ajedrecista, así como también el que posiblemente haya sido hasta la fecha el reto más apasionante por el que me he visto compitiendo una vez más sobre la arena damasquinada. Un Torneo de Candidatos como el presente supone la antesala (aunque no la única vía) dirigida a alcanzar los derechos de participación en una Final del Campeonato Individual Nacional, que tiene a bien ponerse en marcha cada dos años y cuya próxima cita llamará a combatir en diciembre de 2013 a un nutrido elenco de maestros nacionales e internacionales que configuran la cúspide del ajedrez español, en pos del máximo reconocimiento que otorga la A.E.A.C. (Asociación Española de Ajedrez por Correspondencia): el título de Campeón de España.

     En mi caso particular y por extensión a este ya fabuloso blanco en el punto de mira, la participación en el presente evento promovía un nuevo intento en el asalto a la obtención del título de Maestro Nacional, cuyo logro pendía de la obtención de una segunda y definitiva Norma. Atendiendo al reglamento de la A.E.A.C., obtienen Norma al título de Maestro Nacional, aquellos jugadores que logran un mínimo del 70% de los puntos posibles participando en un Torneo de Candidatos. Mientras que el derecho a jugar la Final del Campeonato de España lo obtienen aquellos jugadores que en un Torneo de Candidatos alcanzan el 75% de los puntos posibles o, en su defecto, el primer clasificado del mismo. En suma, esta normativa permite (y no de un modo extraordinariamente complejo) conseguir uno de ambos objetivos, pero no los dos. Por ejemplo, un jugador puede obtener el 70% de los puntos, pero terminar en segundo lugar, por lo cual obtendría una Norma de Maestro Nacional, pero se quedaría sin billete para la Final del Campeonato de España. Por otra parte un jugador puede resultar vencedor con el 65% de los puntos, pasando así a la Final, pero dejando escapar el bonus de la Norma.

     Volviendo a mi caso particular, no puedo estar más satisfecho tras haber logrado impactar en los dos blancos con una única percusión sobre el gatillo. Y no sólo puedo destacar el balance favorable (+4=6-0), sino el juego desplegado que esta vez sí salió como pretendía. Tuve pocas fisuras y repartí el éxito final a lo largo de todas las partidas en diversos frentes de batalla tales como la lectura de los fundamentos estratégicos en los juegos disputados, la creatividad (recomiendo que estudien atentamente la maniobra del rey blanco poco antes del desenlace de mi confrontación contra el Sr. Calonge González), la precisión en los finales de partida, o la tenacidad defensiva extrema que hube de mantener largo y tendido en mi última batalla (¡de casi 100 jugadas!), sin perder la cabeza, ni caer en el desaliento, manteniendo así en todo momento el pulso de los acontecimientos. En suma, creo que el ajedrez desplegado por mi parte mereció salir invicto de una prueba tan dura y con ello dar rienda suelta a la lógica dosis de euforia tras más de dos años de cuerpo a cuerpo sin concesiones.

     Pero la euforía, una vez liberada por unos instantes, que también son convenientes, conviene devolverla al redil de la cordura lo antes posible. La próxima Final del Campeonato de España, tendrá lugar dentro de un año y tiempo habrá, si mi salud me lo permite, de establecer la hoja de ruta para una competición de máximo nivel como esa. Lo de Maestro Nacional, sin embargo, hay que tomarlo desde ya como lo que es: una responsabilidad enorme, precisamente porque es un título que el paso del tiempo no podrá arrebartarme y conviene entender, en consecuencia, que mis apariciones en la competición a partir de ahora deberán guardar relación con lo que dicho título supone. Eso no pasa necesariamente por repetir unos resultados tan magníficos como los cosechados en el presente torneo. Lo que implica realmente ser considerado maestro en cualquier disciplina, no es otra cosa que la capacidad de divulgar en lo sucesivo las virtudes de dicha disciplina a partir de su mera praxis y, en mi caso, esto exigirá necesariamente jugar un buen ajedrez.

     Atendiendo a su orden cronológico de finalización, los diez combates librados (mi ranking ELO ICCF al inicio del evento era de 2149 puntos; es decir, más de 50 puntos por debajo de la media de mis adversarios) tuvieron este aspecto:

J ESP 19.01.2011
Negras: BARÓN GONZÁLEZ, Alberto (2106) - ESP
Defensa Siciliana / Rauzer
B67 : 44 jugadas

K ESP 22.02.2011
Blancas: BONAY TOSCAS, Santiago (MN, 2096) - ESP
Defensa Grunfeld / Sistema Ruso-Prins
D97 : 44 jugadas

K ESP 17.05.2011
Blancas: MENGUAL BOLO, Carles (2219) - ESP
Apertura Inglesa / Simétrica
A34 : 22 jugadas

K ESP 20.05.2011
Blancas: HERNÁEZ FERNÁNDEZ, Cecilio (2245) - ESP
Defensa Siciliana / Sveshnikov
B33 : 59 jugadas

J ESP 24.07.2011
Blancas: HERNÁNDEZ IRACHE, Francisco (2259) - ESP
Defensa Grunfeld / Cambio
D85 : 70 jugadas

K ESP 23.09.2011
Negras: CALVO CARMONA, César (2234) - ESP
Defensa Siciliana / Najdorf-Peón Envenenado
B97 : 46 jugadas

J ESP 07.11.2011
Negras: OLANO AIZPURÚA, José María (2220) - ESP
Defensa India de Rey / Clásica
E94 : 85 jugadas

K ESP 23.12.2011
Negras: IRIARTE GÓMEZ, Enrique (MN, 2232) - ESP
Defensa Benoni / Moderna
A70 : 52 jugadas

J ESP 14.02.2012
Negras: CALONGE GONZÁLEZ, Alfonso (2200) - ESP
Defensa Francesa / Winawer
C18 : 73 jugadas

K ESP 09.11.2012
Blancas: FOLK GILSANZ, Jordi (2215) - ESP
Defensa Grunfeld / Moderna
D77 : 84 jugadas

jueves, 29 de noviembre de 2012

Al viento de la improvisación y navegando a la deriva.


 Fue a partir del 4 de enero de 2011 cuando comencé a vivir una nueva experiencia dentro del románticamente denominado ajedrez postal (y eso que ya llevo algunos años en esto). El VIII Campeonato de España por Equipos comenzó a desarrollarse en esa misma fecha y el destino quiso arrastrarme hasta él de un modo inesperado. Mi participación en dicho evento fue la consecuencia de un SOS lanzado desde uno de los equipos que competían en la máxima categoría (1ª División): el Tres Peons. Dicho equipo había perdido al 50% de sus componentes con respecto al que había terminado manteniéndose en la categoría de forma apurada en la edición anterior del campeonato nacional español, por lo que un par de meses antes de iniciarse la nueva edición de esta justa su capitán decidió lanzar un mensaje de captación de nuevos jugadores, apoyándose para tal cometido en la AEAC (Asociación Española de Ajedrez por Correspondencia).

 El mensaje surtió su efecto y entiendo que llegaron algunas candidaturas que los restantes componentes del Tres Peons vieron con buenos ojos cuando tomaron la decisión definitiva. No en vano, tras una deliberación entre los ya cuatro miembros del equipo, se decidió que los cuatro tableros participantes serían asignados por estricto orden decreciente de ranking ELO, lo que otorgaba los dos primeros tableros del equipo (los teóricamente más fuertes) a los dos nuevos miembros del grupo, que finalmente se salvó de una deshonrosa desaparición y, con la cara recién lavada, pudo tomar parte en la enésima (octava) edición de esta vieja batalla.

 Por consiguiente, el encuadre definitivo de los tableros que defendieron el buen nombre del Tres Peons quedó como sigue (entre paréntesis el ranking ELO oficial de los jugadores, según indicaba la ICCF -Federación Internacional de Ajedrez por Correspondencia- al inicio de la competición):

  • Tablero 1: Gabriel Jiménez Moliina (2334)
  • Tablero 2: Francisco Miguel Gómez Celdrán (2230)
  • Tablero 3: José Antonio Marín Millán (2185)
  • Tablero 4: Joan Durán Vallverdú (2115)

     El final de esta historia, sobre todo para aquellos que ya han oteado el horizonte de los enlaces que he proporcionado, es claro a tenor de la información que en ellos se divisa: el Tres Peons quizás pudo salvar el honor y competir... ¡pero no pudo salvar la categoría! Y no hay que darle muchas más vueltas. El descenso fue rotundo a la par que merecido y los números no engañan. Sin embargo, no todo son números, ya que la lucha sin cuartel que en mi caso se prolongó durante año y medio fue dejando por el camino muchas sensaciones. Así que para avanzar en el futuro hay que someter a juicio sensaciones y números tratando de ser justo en las críticas y sin dejarse llevar por la desolación de un mal resultado. Pasados ya casi cinco meses desde la finalización de mi ultima partida, y recobrada la serenidad de quien acepta la evidencia de un peldaño de adversidad en la escalera sin límite de la competición, intentaré hacer un análisis de los acontecimientos desde el sosiego y tratando al mismo tiempo de dar con algunas claves sobre las que profundizar a título de áreas de mejora para ocasiones venideras.

     Fundamentalmente, no creo que el Tres Peons jugase esta competición como un verdadero equipo. No no los planteamos así de buen comienzo y esto también conviene dejarlo claro, porque a fin de cuentas el ajedrez entre aficionados no encierra mayor motivación que la de causar divertimento y rellenar el tiempo de ocio de sus practicantes de cierto placer y de cierta paz espirituales. Aún así, entramos en competición y el éxito en la misma pasa por exigir otras maneras y otra coherencia en la actitud de los jugadores.

     Jugar por equipos supone sufrir por igual en casi todas las partidas, tanto en las propias como en las que tutelan nuestros compañeros. Hay que compartir análisis y estudios de forma conjunta y reforzar así la praxis de todos los encuentros del equipo tanto en su fase más teórica, como puede ocurrir en las aperturas, como en la fase de analizar con detenimiento los elementos fundamentalmente estratégicos que surgen con la evolución de cada una de las posiciones. En lugar de esto, jugamos para ir sumando puntos individuales a un casillero global. Es un enfoque desacertado, sin duda. Entre otras cosas porque las referencias de nuestros rivales se desdibujan mucho y transgreden los límites de una fuerza teórica de juego acorde con su ranking ELO. Plantear la partida en función de eso, que ya de por sí es un error, aquí se agrava a la que nuestro contrincante obre bien respaldado por sus compañeros de equipo.

     Hay que recordar, sin ir más lejos, el reciente éxito que ha supuesto para la selección nacional española la consecución de la medalla de plata en la Fase Final de la XVII Olimpiada. Creo que la crónica que acerca de dicho éxito realiza uno de los integrantes de este ya histórico equipo (el Sr. Manuel Jesús Bescós Anzano, Maestro Internacional Sénior y sexto tablero del equipo olímpico español) en el artículo al que acabo de enlazar desde aquí, habla por sí sola de cómo conviene estirar el potencial individual a través del esfuerzo colectivo, como garante de andar tras la huella de importantes logros. Más vueltas no le daré al asunto, porque tampoco sabría hacerlo mejor que el Sr. Bescós.

     Y en el plano personal, el resultado final logrado de +1=7-2, tampoco deja mucho espacio para la euforia. Fue un torneo muy duro eso sí y algunas de las tablas logradas fueron incluso de cierto mérito. Pero el caso es que las dos derrotas coincidieron también con las dos últimas partidas en juego que mantuve y en estas circunstancias el regusto amargo de la decepción termina siempre postergándose más de lo necesario.

 Por estricto orden cronológico de finalización, mis diez partidas defendiendo el segundo tablero del Tres Peons en la 1ª División de este VIII Campeonato de España por Equipos podrían esquematizarse del siguiente modo:


ESP    04.08.2011
Blancas: HERNÁEZ FERNÁNDEZ, Cecilio (2225) - ESP
Club: AJEWEB
Defensa Grunfeld / Moderna
D76 : 43 jugadas

ESP   19.09.2011
Negras: TRIAY MOLL, Liberto (2333) - ESP
Club: C. E. CERCLE ARTÍSTIC DE CIUTADELLA
Defensa Siciliana / Scheveningen
B80 : 35 jugadas

ESP   19.09.2011
Negras: MÁRQUEZ ABREU, Carlos Javier (MN, 2367) - ESP
Club: CAPEA I
Defensa Caro-Kann / Avance
B12 : 51 jugadas

ESP   26.10.2011
Blancas: TARRÍO OCAÑA, Francisco Javier (MI, 2391) - ESP
Club: TOPALOV
Defensa Siciliana / Sveshnikov
B33 : 47 jugadas

K  ESP   13.11.2011
Blancas: SÁNCHEZ RIERA, Xavier (2200) - ESP
Club: MARESME
Apertura Larsen
A01 : 36 jugadas

ESP   21.11.2011
Blancas: AGUIAR GARCÍA, Juan (2357) - ESP
Club: ATLÉTICO RONDA
Defensa Grunfeld / Cambio
D89 : 33 jugadas

ESP   29.11.2011
Negras: VELASCO BLASCO, Juan Manuel (2220) - ESP
Club: CLUB ESCACS TARRAGONA
Gambito de Dama / Karlsbad
D36 : 39 jugadas

ESP   19.02.2012
Blancas: FRANCO RINCÓN, David (2142) - ESP
Club: MORATALAZ BARFLIES
Defensa Siciliana / Cerrada
B23 : 47 jugadas

ESP   28.04.2012
Negras: AUPÍ ROYO, Juan Ignacio (MN, 2336) - ESP
Club: MAZARVAL
Defensa Siciliana / Najdorf
B96 : 43 jugadas

ESP   02.07.2012
Negras: MORALES PECINO, Benito (MN, 2312) - ESP
Club: CUATRO TORRES
Apertura Inglesa / Simétrica-Erizo
A30 : 45 jugadas

miércoles, 4 de julio de 2012

Un paréntesis en vivo.

IV OPEN INTERNACIONAL DE AJEDREZ DE TRES CANTOS

     Coincidiendo con las fiestas locales de Tres Cantos (Madrid), a partir del 21 del pasado mes de junio, con la entrada del verano, se disputó una interesante competición ajedrecística en dicha localidad, cuyo arraigo empieza a hacerse notar dado que este año el certamen alcanzaba su cuarta edición. El torneo se disputó en el Polideportivo Municipal de La Luz, por el sistema suizo a 9 rondas, con la posibilidad de solicitar en tres de ellas un descanso (bye) valorado en medio punto.




     Me inscribí en dicho evento, coincidiendo con la convalecencia de una serie de complicadas cirugías que me fueron practicadas durante el mes anterior, más por matar el aburrimiento de andar todo el día por casa que por la necesidad en sí misma de competir. Para mí el ajedrez "vivo" representa poca cosa y desde hace tiempo opto por la modalidad de correspondencia (practicada hoy en día gracias a Internet, como corresponde realmente al siglo XXI), mucho más adecuada para el estudio y la confrontación del verdadero conocimiento ajedrecístico, antes que la destreza de poner un sinfín de conceptos en juego en el reducido margen de tiempo que marca un reloj. Digo "reducido", teniendo en cuenta el nivel que representamos los ajedrecistas aficionados que, por ejemplo, nos dimos cita mayormente en Tres Cantos.



     El vencedor de la presente competición fue el GM de nacionalidad checa Igor Rausis, quien contabilizó 8 puntos y medio en las 9 rondas. El resultado estaba cantado nada más ver la lista de inscritos al torneo, que llegamos finalmente a la nada despreciable cifra de 130. Realmente, estoy en contra de que en un torneo de aficionados (con perdón del FM Jorge Rentería y la WFM María Rodrigo Yanguas, números 2 y 4 del ranking inicial, respectivamente... y que al final ocuparon también respectivamente los puestos 20º y 17º... ¡quedando incluso por detrás de mí!), termine inscribiéndose un GM de más de 2500 puntos de elo FIDE, que aventaja en 200 puntos al siguiente jugador en la lista del ranking inicial. Es posible que el Sr. Rausis razone que él se inscribió pensando en una mayor competencia, pero el caso es que esta no llegó y entregarle el premio en bandeja no me parece lícito, lo mismo que recogerlo de este modo raya lo deshonroso. Ya que un GM, además, no paga derechos de inscripción, debería haber un cupo mínimo de inscritos con esa categoría para validar la presencia de profesionales en mitad de una pachanga veraniega de aficionados. Hasta cierto punto, las diferencias de elo son necesarias para el bien de los torneos, pero sobrepasado un límite no aportan nada. Un mero aficionado, puede sentarse delante de un GM y pensar que va a aprender algo, pero nada más lejos. Normalmente el GM ganará sin que nos demos cuenta dónde y cómo. Es como si un buen tenista de club, se enfrentase a Rafael Nadal. ¿Podría llamarse a eso partido de tenis? Yo más bien creo que el tenista de club no sabría ni por dónde le vienen las pelotas y no sería capaz de articular respuesta alguna como para que la confrontación despertase el más mínimo interés. También me pregunto por qué jugdores de la talla del Sr. Rausis no sienten un poco de vergüenza el primer día cuando deciden sentarse a jugar, rodeados de rivales de medio pelo (¿qué lustre añade a la carrera profesional del Sr. Rausis una victoria como esta?), o bien si el Sr. Rausis se hubiese inscrito de no mediar obsequio en metálico alguno, limitándose el apartado de premios a meros trofeos, aunque fuesen tan distinguidos como los que aquí hubieron en juego. Son dudas que dejo ahí suspendidas en el aire... sin la ingenuidad de esperar respuesta alguna.

     En cuanto a mi actuación (+5=2-2), fue ciertamente pobre. A primera vista, partía en el puesto 24 del ranking inicial y terminé ocupando el peldaño 14º de la clasificación general. Esto parece una buena noticia... pero en los sistemas suizos ya se sabe: la realidad es que los puntos son también función de la calidad de los rivales que te van saliendo al camino. Y en mi caso, puntué incluso algo por debajo de la fuerza media de mis adversarios... o no habría terminado perdiendo 5 puntos de elo FIDE, a pesar de situarme diez puestos por encima de lo previsto en la postrera tabla clasificatoria. Mis partidas demostraron ante todo falta de preparación para un evento de estas características; es decir, adolecieron de precisión, consumieron el reloj a mansalva y fueron un constante ir y venir. Quizás se salve de la quema mi victoria en la séptima ronda, donde jugué con bastante exactitud tanto el medio juego como el final ante un aguerrido contrincante que conocía bastante bien la teoría de la apertura en la que nos embarcamos, por lo que no logré nada especial en dicha fase del juego. Sin embargo, una ronda más tarde, perdí con una candidez impropia de quien lleva lo que llevo yo sentándome a jugar. En líneas generales, salí bien de las aperturas, me embrollé solo en el medio juego y, en definitva, puedo asegurar mirando la puntuación final obtenida que tuve más suerte de la que me faltó... además de bastantes rivales realmente flojos para mi nivel (igual que el Sr. Rausis). Y eso aún estando fuera de forma como dejé bien patente.

     Por último, quede también reflejado para la fría estadística que no obtuve premio alguno, quedando a cuatro puestos del 10º lugar en la clasificación general y sólo a un paso del puesto 3º en la clasificación correspondiente a los jugadores con menos de 2000 puntos de elo FIDE. En ambos casos, el premio no hubiese dado más que para recuperar el importe de los derechos de inscripción al torneo, que en mi caso subieron a la cuantía de 30€.


    
     Ronda por ronda, y sin hacer uso de ningún bye (¡el ajedrez es lucha!), mis resultados en el presente certamen fueron los siguientes...


J ESP 21.06.2012
Blancas: SALGADO DUARTE, Pablo (1565) - ESP
Defensa Grunfeld / Sistema Cerrado
D94 : 24 jugadas

K ESP 22.06.2012
Negras: ÁLVAREZ GONZÁLEZ, Eduardo (1773) - ESP
Defensa Caro-Kann / Ataque Panov
B13 : 46 jugadas

K ESP 23.06.2012
BlancasBARROSO BARROSO, Jorge (1812) - ESP
Apertura Bird
A02 : 30 jugadas

J ESP 24.06.2012
Negras: ROMERO GÓMEZ, David (1646) - ESP
Defensa India de Dama
E15 : 24 jugadas

L ESP 25.06.2012
BlancasFERNÁNDEZ BLÁZQUEZ, Diego (2185) - ESP
Apertura Catalana / Sistema Abierto
E05 : 36 jugadas

J ESP 26.06.2012
Negras: ZUAZUA CONDE, Iván Javier (1532) - ESP
Gambito de Dama / Karlsbad
D36 : 52 jugadas

J ESP 27.06.2012
BlancasMONTOYA PECURUL, Marc (1892) - ESP
Defensa Siciliana / Leonhardt-Sozin
B88 : 49 jugadas

L ESP 28.06.2012
Negras: ERICE ALONSO, Santiago (2010) - ESP
Defensa Holandesa / Stonewall
A90 : 33 jugadas

J ESP 29.06.2012
Blancas: PALENCIANO ESCOLAR, Adrián (1595) - ESP
Defensa Alekhine/ Moderna-Sistema Flohr
B05 : 25 jugadas

jueves, 8 de septiembre de 2011

La arena internacional terminó mostrando su lado más árido.

WCCC34/PR05

     El presente torneo estará en mi memoria por mucho tiempo, pues generó durante esos quince meses en que se desarrolló no pocos sentimientos encontrados. De entrada, reconozco que me vi involucrado en él por la puerta de atrás y casi sin querer. Mi intención no había sido hasta esa fecha la de entrometerme en ningún ciclo relativo al Campeonato del Mundo de Ajedrez por Correspondencia. Sin embargo, la diosa Fortuna hizo acto de aparición en forma de invitación y tras meditarlo por un momento, mis planes originales cambiaron un tanto el rumbo y acepté.

     A los grupos preliminares del Campeonato del Mundo se accede normalmente (entre otros méritos) ganando un evento internacional de categoría Maestro, o quedando en segundo lugar en dos de ellos. Yo había disputado entre los años 2005 y 2007 el evento WS/M/026, en el que terminé compartiendo los puestos 2º y 3º. Como quiera que obtuve el 70% de los puntos en juego (+5=4-1) se suponía que había hecho la mitad del trabajo para considerar mi candidatura al ciclo mundial. A mí, como ya dije, no me preocupó nunca esa clasificación y no busqué en un nuevo torneo internacional de categoría Maestro completar el meritaje. Sin embargo, la Federación Internacional de Ajedrez por Correspondencia (ICCF) decidió cambiar la regulación tradicional de sus ciclos mundiales y advirtió a los jugadores que tenían candidaturas sin haber utilizado, que hiciesen uso de ellas en el XXXIV ciclo mundial, o en su defecto las perderían. ¿Y con aquellos jugadores que sólo teníamos "media" candidatura lograda? No puedo saber cómo se resolvió en cada país la situación, pero la Asociación Española de Ajedrez por Correspondencia (AEAC) decidió invitarme a participar en la fase preliminar de ese XXXIV ciclo del Campeonato del Mundo. Sin saber exactamente cómo, me vi abonando los derechos de inscripción a la AEAC y al cabo de unos meses la ICCF me encuadraba en 5º Grupo Preliminar, objeto de este artículo, marcando como fecha de inicio del evento el 10 de marzo de 2010.

     Mi ranking ELO en aquellos días había subido un poco, pero no mucho y se situaba ya en el mismo borde de la barrera de los 2100; es decir, reflejaba 2099 puntos. Al examinar por vez primera la lista de participantes confieso que me asusté un poco. Un ranking promedio de 2303 no era lo que yo esperaba. Además, 5 de los 13 participantes poseían titulación internacional (3 IM, 1 SM ¡¡y hasta 1 GM!!). Con ese ranking promedio, el certamen quedaba rotulado como de categoría II, lo cual, entre otras cosas, suponía la posibilidad incluso de obtener Normas de Maestro Internacional de la ICCF (equivalente a Maestro FIDE, buscando el símil de la partida viva que regula la Federación Internacional de Ajedrez), si el resultado final alcanzaba o superaba la barrera del 75% del puntaje posible; esto es, conseguir 9 o más puntos en las 12 partidas. Felizmente, la zozobrante impresión inicial pronto pasó a entusiasmo y en el poco tiempo que quedaba para el inicio del torneo me preparé lo mejor que atiné para afrontar las batallas venideras dando lo mejor de mí mismo.

     Y ciertamente las cosas empezaron bien. De las cinco primeras partidas me impuse en cuatro de ellas... y en el resto de contiendas no me veía mal. Pensé incluso, que sin haberlo previsto ni preparado podría dar aquí un gran paso en mi carrera ajedrecística. Sin embargo, la segunda mitad del torneo me hizo sentir claramente que el nivel del torneo era ciertamente complicado y afloró la dureza en cada uno de los encuentros. Un detalle habla por sí solo: los ocho primeros clasificados (¡¡de un grupo de 13!!) anduvieron finalmente separados por un margen de 1,5 puntos en la clasificación final. Y no sólo eso, sino que de entre todos sus combates particulares (28 partidas de las 78 que compusieron el evento) sólo pudo definirse la lucha de uno u otro lado ¡¡en 6 de ellas!! (lo que arroja un balance de tablas de casi el 80% entre los participantes más destacados). Como colofón, y en lo que a mí respecta, no sólo no gané ninguna partida más, sino que perdí la penúltima de mi serie particular y con ella toda esperanza de clasificarme para la siguiente fase: una Semifinal del Campeonato del Mundo.

     Con todo y eso quedé a las puertas del gran logro. Me faltó medio punto, aunque quedase finalmente clasificado compartiendo los puestos del 3º al 5º. Los dos primeros clasificados obtuvieron ese medio punto más y sí que promovieron matemáticamente para una Semifinal, dentro del XXXIV ciclo mundial. ¿Qué es exactamente lo que faltó para cerrar el círculo? Seguramente más fe al principio de la competición y estar más convencido de mis posibilidades. Después, las rápidas victorias iniciales desataron nuevamente una euforia nada conveniente y, aunque sólo lo hice en una partida (la que acabé perdiendo), volví a cometer la conocida torpeza de subestimar al rival, enjuiciar la posición algunos pisos por encima de la realidad y, al final, esa única derrota vino a poner todo en su sitio.

     El resultado de +4=7-1 he de considerarlo aceptable, si me atengo al diferencial de 200 puntos de ranking ELO en que la media del torneo me superaba. (Al inicio del torneo, mi ranking era claramente el segundo peor y a un suspiro del inferior a todos que era propiedad del jugador japonés.) Sin embargo, el concepto de "aceptable", tal y como fueron las cosas, no es en modo alguno satisfactorio. Aunque pueda parecer lo contrario la suerte no me fue esquiva, pues si bien me di el gustazo de ganar a un Maestro Sénior, no es menos cierto que lo hice a través de una emboscada teórica que sorprendentemente el maestro danés no conocía. Después, el resto de victorias fueron relativamente fáciles ante jugadores que no dieron la talla para estar en el torneo y casi tampoco para ostentar un ranking ELO tan alto. Mirándolo de forma crítica, es casi imposible que el representante japonés haya hecho méritos en un torneo de categoría Maestro pues su nivel de juego fue notoriamente deficiente. Y del jugador de Cabo Verde también puedo afirmar que, aunque incluso llegó a ganar tres partidas, su método de ataque, "a lo Anderssen", careció la mayoría de veces de los fundamentos necesarios, por lo que su fuerza de juego nunca me dio la idea de equilibrio y madurez y si la de un talento descentrado buscando la victoria en cualquier rincón.

     Pero no debo profundizar más en los errores ajenos... sino en los míos. Quizás tuve algunas partidas donde la victoria anduvo por ahí rondando hasta que se esfumó, pero en otras me salvé de la derrota casi de forma milagrosa, tal y como sucedió, sin ir más lejos, en mi encuentro con el jugador holandés. Y en lo que atañe a la partida que finalmente perdí, lo cierto es que la jugué a un nivel mucho más bajo que el resto de encuentros y me dejé llevar por los resultados que había obtenido otras veces con la misma apertura, más que por la profundidad de mis análisis. De hecho, el jugador finlandés hizo una jugada tremendamente contundente en plena apertura (4.c4!) cuyo alcance estratégico no comprendí hasta mucho más tarde, cuando no había la oportunidad de enmendar mis desatinos. Me convencí incluso en la primera fase del juego de que estaba imprimiendo originalidad a mi secuencia de movimientos, en vez de percibir cómo estaba cavando mi propia fosa. Cuando realmente me sentí estratégicamente perdido, miré de darle la vuelta a la tortilla por la vía táctica... pero con cada cabriola de mis piezas el hundimiento de mi posición no hacía sino acentuarse. Al final, Kimmo se llevó el honor del punto en disputa y la clasificación para la siguiente fase... y hay que felicitarle por ello. No cabe otra.

     Para mí quedaron la miel del "casi" en los labios, unos buenos puntos de más en mi ranking ELO (que nunca vienen mal) y la evidencia de un espejismo a la hora de obtener, conjuntamente con el derecho a participar en una Semifinal Mundial, la segunda Norma (y asimismo el título) de Maestro Nacional. Por supuesto, habrá que seguir intentándolo, pero de momento volveré a mantenerme al margen de los ciclos clasificatorios para un Campeonato del Mundo. Mi trazado de hitos más inmediato debería pasar por:
  • Obtener esa segunda Norma que me otorgue a la postre el título de Maestro Nacional reconocido por la AEAC
  • Clasificarme para la final de un Campeonato de España, que organiza anualmente la AEAC, logrando mis derechos en uno de sus eventos de Candidatos, donde compiten los vencedores de anteriores torneos etiquetados como de categoría Maestro
  • Alcanzar la barrera de los 2300 puntos de ranking ELO ICCF
  • Acceder a los torneos cerrados para la obtención de Normas al título de Maestro Internacional de la ICCF
     Y en lo referente a próximos ciclos del Campeonato del Mundo, no puedo afirmar que la diosa Fortuna no acabe algún día regresando una vez más en mi auxilio. Si así fuese, sabría al menos de buen comienzo que ando preparado para afrontar el primer escalón del reto y a partir de ahí... ¡quién sabe!

     Mis doce encuentros, correspondientes a este certamen, se exponen a continuación respetando el orden cronológico en que fueron concluyendo:

J CPV 13.04.2010
Blancas: VERA-CRUZ Jr., Aguinaldo (2300) - CPV
Defensa Pirc / Ataque Torre
B08 : 25 jugadas - [Comentarios]

K ITA 21.08.2010
Negras: PETRILLO, Michele (IM, 2337) - ITA
Defensa Siciliana / Najdorf-Peón Envenenado
B97 : 31 jugadas

J PER 28.08.2010
Negras: DE LA CALLE, Israel (2372) - PER
Gambito de Dama / Karlsbad
D36 : 26 jugadas

J DEN 06.09.2010
Negras: NORRELYKKE, Svend G. J. (SM, 2408) - DEN
Defensa Siciliana / Najdorf-Peón Envenenado
B96 :33 jugadas

J JPN 19.10.2010
Negras: IKEGAMI, Osamu (2070) - JPN
Apertura Ruy López / Moeller
C78 : 28 jugadas

K GER 24.10.2010
Negras: SOLF, Frank (2257) - GER
Defensa Siciliana / Najdorf-Peón Envenenado
B97 : 31 jugadas

K RUS 09.11.2010
Blancas: ERMOLAEV, Andrey Stanislavovich (2384) - RUS
Defensa Grunfeld / Cambio
D85 : 30 jugadas

K NED 15.11.2010
Blancas: VAN KONINGSVELD, Menno P. (2320) - NED
Defensa Grunfeld / Cambio-Sevilla
D88 : 57 jugadas

K SVK 30.11.2010
Negras: CSJERNYIK, Ján (IM, 2465) - SVK
Defensa Siciliana / Dragón
B78 : 50 jugadas

K GER 12.01.2011
Blancas: BUNK, Wolfgang (IM, 2362) - GER
Defensa Grunfeld / Sistema Ruso-Prins
D97 : 47 jugadas

L FIN 19.04.2011
Blancas: MUUKKONEN, Kimmo (2379) - FIN
Apertura Trompowsky
D00 : 34 jugadas

K LAT 09.06.2011
Blancas: GAUJENS, Artis (GM, 2185) - LAT
Defensa Siciliana / Alapin
B22 : 45 jugadas

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Segundas partes nunca fueron buenas.

W/M/036

     El punto de partida de mi segunda andadura, compitiendo en torneos nacionales de categoría Maestro, se sitúa en el 9 de noviembre de 2009. Sin duda, el éxito cosechado en la competición inmediatamente precedente me animó a repetir la experiencia. ¡Pero qué diferentes fueron ahora todas la vivencias! Desde luego, si en algún momento soñé o albergué esperanzas de obtener aquí mi segunda Norma de Maestro Nacional y, por ende, dicho título de forma imperecedera... bien pronto hube de disuadirme de ello.

     Mi ranking ELO en aquellos días iniciales seguía siendo de 2087 y el cuadro de participantes de este evento se cerró dando un ranking promedio de 2039, aunque la disparidad del mismo entre los contendientes fue realmente notable, situándose el máximo en 2255 y el mínimo en 1681. ¡Esto supone un abanico de 574 puntos! Algo ciertamente insólito.

     Sin entrar en justificaciones de profundo calado, que aquí tampoco caben, mi vida personal fue muy agitada durante la mayor parte de los quince meses que ocupe en los distintos juegos. Entre la euforia arrastrada por el reciente logro anterior (mi primera Norma de Maestro Nacional) y la turbulencia propia de mis quehaceres cotidianos, que incluyeron inicialmente un nuevo cambio de país de residencia (volviendo a España tras mi periplo profesional por tierras argentinas) y continuaron después con una reubicación laboral que me forzó de nuevo a trasladarme desde Vacarisses, en la provincia de Barcelona, hasta Aranjuez, en la provincia de Madrid, generaron un estado de ansiedad generalizado que me impidió en no pocas ocasiones emplearme a fondo en los análisis y desarrollar ideas de cierta profundidad en cada uno de los diez diferentes tableros.

     La trayectoria de las partidas sufrió muchas idas y venidas. Hubo algunas victorias relativamente fáciles donde encontré poca resistencia en mis rivales y también derrotas donde perdí los papeles a la hora de desarrollar mi estrategia. Me dejé llevar muchas veces por la intuición, sin planear nada con un mínimo de esmero y detalle. En suma, la calidad de mi dedicación bajó varios puntos y los resultados obviamente se resintieron. Si uno deja que el software y los diferentes motores de ajedrez que asisten en el cálculo a los jugadores durante el juego, tomen el mando, la conciencia de estrategia se pierde. Los planes se vuelven impulsivos y caóticos en vez de seguir una armonía y un orden lógico. Y de este modo, sin comprender en ningún momento la naturaleza de la lucha, el juego se vuelve poco menos que azaroso e imprevisible. ¡Hasta las victorias pierden gran parte de su mérito!

     Al final quedó el sabor de boca de unos guarismos más que discretos en la tabla clasificatoria, una sensación de vacío en mi estado de ánimo y una insatisfacción global, fruto de no haber trabajado durante el torneo con la suficiente intensidad como para sacar verdaderas conclusiones. La madre de Garry Kasparov, el decimotercer campeón mundial de nuestra historia, solía decirle al joven en los albores de su carrera, cuando los resultados de un determinado torneo no le acompañaban del todo, o no terminaban de reflejar sus expectativas, que "un mal resultado también es un resultado". Y efectivamente así es... y así hay que tomarlo.

     El presente evento, si bien mostró mi peor cara competitiva en mucho tiempo, dejó diez partidas que pueden (y deben) ser estudiadas con la misma minuciosidad y cuidados que otras veces, buscando aspectos de mejora, comprendiendo la base tanto de mis virtudes como de mis carencias, y extrayendo esas ideas que puedan auxiliarme o ser desarrolladas por completo en ocasiones futuras. En definitiva: aprender y progresar.

     Atendiendo a su orden cronológico de finalización, los diez combates librados tuvieron este aspecto:

L ESP 23.03.2010
Negras: BARÓN GONZÁLEZ, Alberto (2141) - ESP
Defensa Siciliana / Scheveningen
B80 : 53 jugadas

K ESP 23.03.2010
Blancas: PÉREZ FUNGUEIRO, Manuel Antonio (2255) - ESP
Apertura Trompowsky
D01 : 35 jugadas

J ESP 09.04.2010
Blancas: CIURÓ MUÑOZ, Ricardo (2148) - ESP
Defensa Siciliana / Alapín
B22 : 29 jugadas

J ESP 28.04.2010
Negras: COBOS JIMÉNEZ, Francisco (1681) - ESP
Apertura Ruy López / Abierta
C83 : 61 jugadas

L ESP 04.05.2010
Negras: VERA RUIZ, Heraclio (2194) - ESP
Defensa India de Rey / Yugoslava
E99 : 36 jugadas

J ESP 01.06.2010
Blancas: REINA GUERRA, Emilio (1842) - ESP
Defensa Siciliana / Sveshnikov
B33 : 74 jugadas

K ESP 21.06.2010
Negras: SERIS-GRANIER GONZÁLEZ, Manuel (1985) - ESP
Defensa Eslava / Krause
D17 : 46 jugadas

J ESP 22.08.2010
Negras: SOTO PALOMO, Cecilio (1919) - ESP
Defensa Grunfeld / Clásica
D92 : 48 jugadas

K ESP 23.08.2010
Blancas: FERRÉ PÉREZ, Alberto (2137) - ESP
Defensa Grunfeld / Cambio
D85 : 69 jugadas

K ESP 02.12.2010
Blancas: FOLK GILSANZ, Jordi (2049) - ESP
Apertura Benkö Diferida
A80 : 87 jugadas